Una guardería en una residencia para mayores

Una guardería en una residencia para mayores

Hace unas semanas vi la iniciativa de una residencia de mayores que, a modo de experiencia intergeneracional disponía en el centro de una guardería para niños de entre 0-3 años, hijos de las empleadas y que realizaban actividades conjuntamente con los residentes.  Ahora he vuelto a leer que una residencia de ancianos en Seattle tiene dentro de la residencia una escuela de preescolar completa a la que han llamado «Centro de aprendizaje intergeneracional». Me parece una gran idea.

Y es que aunque todavía los perjuicios nos persiguen. Tenemos en la mente imágenes de centros de mayores tristes, con personas aburridas o de mala leche. Ese el peor error que podemos cometer. Yo tengo a mi madre en los apartamentos tutelados Erit. Se trata de un concepto innovador dirigido al universo de los mayores con servicios de residencia geriátrica y viviendas para mayores, asistencia sociosanitaria y experiencias lúdico terapéuticas en Esplugues, en Barcelona. Algo totalmente diferente a lo que tenemos en mente, ¿verdad?

Pues así nos tiene que pasar con ese estigma social de no querer juntar a personas mayores con niños. Como os decía, esta investigación puesta en marcha en Estados Unidos ha finalizado con pensamientos superpositivos. Realizan actividades y programas planificados de los niños se llevan a cabo en el edificio e instalaciones que también contienen un hogar de más de 400 adultos mayores.

Por ejemplo, cinco días a la semana, los niños y los residentes se juntan en una variedad de actividades previstas, como la música, la danza, el arte, el almuerzo, la narración o simplemente están juntos. Estas actividades resultan en beneficios mutuos para ambas generaciones. El programa, y el contacto continuo entre los niños y personas de diferentes generaciones mejoran las oportunidades y calidad de vida de todos. Está claro que a los mayores les hace sentirse más vivos que nunca. Poder compartir tiempo con dos generaciones tardías. Y para los niños es una experiencia muy enriquecedora.

Beneficios niños

Los niños obtienen información sobre el proceso normal de envejecimiento; recuerdo que mi cuñada nunca quería que mi sobrina estuviera cerca de la abuela por temor a que muriera delante de ella. Además, lograr que los niños acepten a las personas con discapacidad y estar involucrado con las personas que son dos o tres generaciones de diferencia. A final, formar parte de una gran familia  y ayudar a reducir su miedo a los adultos mayores.

Beneficios mayores

Para los ancianos los beneficios son múltiples. Por ejemplo, una convivencia frecuente con los niños durante todo el día; la actividad física en jugar con ellos; tendrán oportunidades para jugar, reír y disfrutar el espíritu y la alegría que los niños aportan a su entorno familiar; un renovado sentido de autoestima ya que es una oportunidad para la transferencia de conocimientos; y de sentirse útiles. Esto será mejor que cualquier medicina.

Nadie durará que con esta actividad se puede recibir y dar amor y atención incondicional y sin límites. Por eso quiero decir que hay que escapar de la idea que se tiene de las anteriores residencias o geriátricos. Hay que perder el miedo a mezclar niños con ancianos. Al final, todos somos personas y podemos sumar.