¡Mi chica guapa! Dieciocho añitos ya…

¡Mi chica guapa! Dieciocho añitos ya…

Parece mentira pero dentro de una semanita mi hija cumplirá dieciocho añitos. Será mayor de edad, y sin embargo parece que la veo todavía recién nacidita con la naricita respingona. Buuuuhhh… ¡Cómo pasa el tiempo! Para inmortalizar este acontecimiento tan importante en la vida de una chica joven, hemos decidido, su padre y yo, contactar con los servicios del estudio fotográfico Hevia Fotógrafos, ubicado en Asturias (Arriondas y Llanes), aquel mismo que se encargó de su reportaje fotográfico cuando tomó la comunión, pero esta vez para hacerle una serie de retratos de alta calidad tipo book. ¡Pues todos los días no se cumple dieciocho años! Mi hija es, además de ser buena chica y excelente estudiante, una joven muy despampanante y alta (mide en efecto 177 cm). ¡Vaya que no le tiene nada que envidiar a las Cara Delevingne, Miranda Kerr y otras modelos mundialmente conocidas! Muchos me dirán que es amor de madre. Aun así, os puedo asegurar que no lo es y que mi hija es verdaderamente una auténtica belleza. Y bueno, siempre es bonito y emocionante tener fotografías tuyas siendo joven y guapa, antes de que la fastidiosa y fea ley de la gravedad venga a fastidiarlo todo. ¿O no? Jajaja…

Creadores de historias extraordinarias

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 Háblales de ti, de lo que te irrita, enoja o maravilla, de tus gustos y aspiraciones, y ellos se encargarán de crear un álbum verdaderamente a tu imagen en todos los sentidos de la palabra. Son unos auténticos profesionales, unos buenísimos creadores de historias extraordinarias. Se impregnan tanto de los sentimientos y formas de ser de las personas que fotografían que –como por arte de magia– consiguen transmitir la personalidad de éstas sobre el papel brillante fotográfico. Por ejemplo, cuando le pidieron a mi hija que se describiera un poco, que les dijera cuáles eran sus centros de interés y las cosas que más le gustaban y hacían sentirse feliz, ella pudorosa y tímida a lo primero, les fue sin embargo poco a poco contando que lo que más le agradaba y llenaba en la vida eran la música y los caballos. Les dijo también que de pequeña había soñado con ser jinete, pero que debido a su alta estatura y a las nuevas aficiones que se le fueron sumando a la de la equitación, abandonó con el tiempo dicho sueño pero no su amor por los caballos… Les estuvo asimismo contando que le preocupaban las desigualdades e injusticias en las distintas y numerosas áreas de la vida, y que por ello había decidido después de su Bachillerato estudiar derecho. Quería ser en efecto juez y devenir una mujer comprometida con las causas sociales, e implantada como Dios manda en el mundo real y actual.

Yo la estaba escuchando ¡y se me caía casi la baba de admiración y emoción! ¡Imaginaos un poco! Yo que soy, por así decir, una mujer cuarentona sin formación ni cultura, sin haber ni siquiera finalizado mis estudios de EGB porque en casa éramos pobres y que teníamos que trabajar en cuanto antes para ayudar económicamente a mis padres, pues oírla hablar de esa manera, con aquellas palabras tan cultas, tan bonitas, aquel tono de voz tan dulce y posado, ¡me brotaron entonces de pronto las lágrimas de los ojos y me puse a llorar sin poder controlarme! Tuve de hecho que salir del estudio para no estropear aquel momento tan especial y mágico… ¡Hice bien! El resultado es efectivamente precioso y único. En los retratos admirables y sumamente artísticos que hicieron de mi hija los profesionales del estudio Hevia Fotógrafos, algunos de color sepia, otros en blanco y negro y la gran mayoría en color, se puede ver a mi chica rodeada por todo aquello que le gusta y le hace sentirse feliz (se la ve con caballos, vestida con la toga del abogado, tocando el violonchelo o la flauta travesera, vestida al estilo romano, en una aparece incluso casi desnuda saliendo de una concha al estilo de Venus, en otra se la ve con su larga melena al viento y la mirada pensativa y soñadora, etcétera.). ¡Son fotos muy bonitas! Creo que ha sido una buena idea de nuestra parte que la de ofrecerle para su mayoría de edad esta sesión de fotos artísticas en la que aparece tan bella y joven. Un regalo que podrá recordar con cariño y emoción dentro de unos cuantos años cuando esté hojeando el álbum con su propia familia…

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