Qué dentista elijo

Tomar decisiones puede ser difícil en según qué circunstancias. Cuanto mayor número de opciones, mayor complejidad en la toma de decisiones. Sobre todo, cuando las opciones son similares o con diferencias sutiles o que desconocemos. Es el caso de la odontología. En este artículo no vamos a hablar sobre cómo elegir al mejor dentista o en que hay que basarse para averiguar que clínica dental es la que más nos conviene. Lo que vamos a hacer en esta ocasión es hablar sobre las diferentes especialidades que podemos encontrar en el sector. Conocer las funciones concretas de cada especialidad odontológica, es la mejor manera de saber a qué profesional debemos acudir en cada momento.

Hace unos años, esta decisión no había que tomarla. De hecho, raramente nos planteábamos que hubiera más de un tipo de dentista. Se te picaba una muela y te ibas al dentista más cercano a que te hicieran un empaste. En el peor de los casos, había que sacar la muela o extraer las muelas del juicio. Para este último problema, se recurría al cirujano maxilofacial que, por otro lado, para ti, no era un dentista. Era el cirujano maxilofacial. Y lo sigue siendo. Ahora, la especialización forma parte de todo sector que se precie y la odontología, no iba a ser menos. Es fácil entrar en una clínica dental y comprobar que existen varios gabinetes y en cada uno, se ocupan de una serie de problemas.

Como muchas veces no sabemos porque nos pasan a uno u otro gabinete, hemos entrado en la Clínica Dental Manuel A. Sánchez Tomillo y hemos preguntado sobre las especialidades odontológicas existentes. Así conocemos de primera mano los diferentes profesionales que podemos encontrar en el sector y saber antes de llegar a la clínica cual es el especialista que podemos necesitar. Antes de continuar, debemos señalar que aun existiendo todas estas especialidades, en nuestro país, a pesar de las continuas reivindicaciones por parte del Colegio de Dentistas y las diferentes sociedades científicas que lo acompañan, las diferentes especialidades odontológicas no cuentan con reconocimiento oficial. Es decir, no existe una titulación oficial por parte del Estado, como ocurre en otros países, en los cuales existen hasta trece especialidades reconocidas. Sin embargo, para especializarse en cualquiera de las ramas que vamos a citar, se requieren entre dos y tres años tras finalizar la carrera.

Las especialidades principales

Dentro de las diferentes ramas odontológicas, algunas son más necesarias o demandas que otras, debido a los servicios que ofrece y los problemas que trata. Eso no desmerece al resto ni mucho menos, pues cada cual tiene su función.

Inevitablemente, la principal de las especialidades, es la odontología general. Esta especialidad proporciona a los dentistas todos los conocimientos esenciales para poder aplicar los tratamientos básicos que hacen posible mejorar la salud bucal de los pacientes. También cuenta con una función preventiva pues es la que se encarga de proporcionar los cuidados y recomendaciones necesarios sobre la higiene y la salud bucodental para evitar la aparición y desarrollo de enfermedades de mayor gravedad que deberían ser atendidas por otros especialistas.

Otra especialidad principal es la endodoncia. Esta rama capacita a los odontólogos para conocer y tratar todos los aspectos relativos a la pulpa dental, vulgarmente conocida como nervio del diente. La especialización abarca el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de todos los problemas asociados a la misma. Esta especialidad es la que hace posible que se puedan mantener las piezas dentales de los pacientes aun teniendo el nervio dañado.

La especialidad de patología maxilofacial y oral, se encarga de realizar el diagnóstico y estudio de todas las enfermedades que acometen a la cavidad oral, las mandíbulas (maxilares) y las estructuras que con ella se relacionan (glándulas salivales, articulación temporomandibular, piel de la boca…). Un especialista de esta categoría, puede realizar diagnósticos y tratamientos sobre enfermedades que afectan a partes del cuerpo como el cuello y la cabeza, relacionados directamente con la boca.

Los cirujanos orales y maxilofaciales van más allá de la patología. Esta especialidad es la que se ocupa directamente de realizar intervenciones quirúrgicas cuando se producen enfermedades y lesiones en la cabeza, el cuello, la cara, las mandíbulas y los tejidos, tanto duros y blandos, de la boca. Para que lo entendamos, se encargan de extraer dientes dañados o enfermos, tratar el cáncer oral o los problemas relacionados con la ATM. Su campo de acción es uno de los que más abarca dentro de la odontología, pues pueden realizar intervenciones tan simples como la extracción de un diente y otras de mayor complejidad que incluso implican colaborar con otros especialistas de la medicina. Se trata de profesionales muy completos que poseen la cualificación necesaria para reconocer la enfermedad, interpretar radiografías, resonancias y todo tipo de pruebas diagnósticas, para poder realizar el diagnóstico correcto y actuar en consecuencia.

Una especialidad odontológica imprescindible es la ortodoncia. El ortodoncista se ocupa de la corrección de las mandíbulas y los dientes con mala posición y los alinea en la medida que requieren, modificando la mordida para que se produzca una buena oclusión. A su vez, se encarga de realizar el diagnóstico y, por su puesto, prevenir los problemas. Esta especialidad se centra en la mejora de la calidad de vida del paciente, evitando problemas a consecuencia de la maloclusión, caries o acumulación de sarro por apiñamiento dental, así como de cuestiones meramente estéticas.

Las prótesis dentales son algo más que habitual en nuestra sociedad. Evidentemente, debe existir un especialista en la materia, es el caso del prostodoncista y la odontología protésica. Esta rama se ocupa de reemplazar los dientes perdidos colocando coronas, puentes, implantes y prótesis removibles. Su labor puede requerir de la colaboración de otros especialistas para lograr los resultados óptimos que espera el paciente. No solo se trata de evitar que al paciente le falten piezas dentales, al contar con una dentadura completa, se restauran las funciones de fonética y deglución que hacen posible hablar con corrección y masticar los alimentos de la forma adecuada.

Otras especialidades igualmente importantes

Las bocas de los más pequeños tienen sus propias peculiaridades. Por ello, existen odontólogos que se decantan por esta especialidad: la odontopediatría. Esta rama se ocupa de tratar todo tipo de problemas y enfermedades bucodentales que acometen a niños, adolescentes y recién nacidos. Centran sus funciones en la prevención haciendo énfasis en la limpieza e higiene bucal, los tratamientos con flúor y la prevención de la aparición de caries y otras enfermedades. Su punto fuerte es el amplio conocimiento y abordaje de todo lo relacionado con los dientes de leche que implican tratamientos diferentes.

La especialidad de periodoncia se ocupa del cuidado y estudio de los tejidos y estructuras de apoyo de los dientes. Un periodoncista diagnostica y trata todos los problemas y patologías asociados a las encías, el hueso alveolar, el cemento y el ligamento periodontal. Una da las principales causas de visita a este profesional es la gingivitis derivada de una inflamación de las encías.

Como todos los campos que abarca la medicina, la odontología no deja de evolucionar y ramificarse para encontrarse, cada vez, con mayor grado de especialización. Es natural que cada vez sigan surgiendo más microespecializaciones entorno a esta rama de la medicina. Hasta ahora hemos hablado de las especialidades más comunes que podemos encontrar en una clínica dental, sin embargo, es posible encontrar otras especialidades menos conocidas pero que igualmente se pueden encontrar en caso de necesidad.

Es el caso de la odontología forense, la odontología deportiva o la perinatal. Como avanzábamos al principio de este artículo, en otros países se alcanzan las trece especialidades odontológicas. A nosotros nos queda todavía un poco para llegar a ese nivel, aparte de que la comunidad odontológica logre el reconocimiento que persigue para sus diferentes especialidades.

Resulta importante conocer las posibilidades que ofrece la odontología en función de su especialización. En base a ello, es más fácil poder elegir al profesional más adecuado para cada necesidad. No es lo mismo acudir a un odontólogo general cuando necesitas un implante, puente o dentadura que acudir directamente a prostodoncista. Si vas en principio al segundo, ganarás tiempo y tendrás la seguridad de que el profesional que te atiende sabe lo que hace. Si acudes al primero, lo más probable es que acabe derivándote al segundo.

Ahora ya sabemos porque las clínicas dentales son cada vez más completas y avanzadas. Porque disponen de tantos gabinetes y en que consiste la función de cada uno de los profesionales que trabajan en ellas. Sin bien es cierto que un buen odontólogo aunque no esté especializado en alguna de estas ramas, debe estar en posesión de los conocimientos necesarios para poder realizar el diagnóstico y tratamiento de prácticamente todos los problemas que acometen a la boca. Aun así, mejor cuanto más especializado en la materia, puesto que la especialización confiere confianza, y es sinónimo de calidad y garantía en los resultados. Ya que las visitas al dentista suelen ser costosas, tanto a nivel económico como personal (a nadie le gustan los dentistas), que menos que los tratamientos y la atención sean lo más especializada y personalizada posible.

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