Opinar, sabiendo de lo que hablas.

Opinar, sabiendo de lo que hablas.

Acabo de ser madre por primera vez, bueno hace tres meses ya la primera vez que vi a mi pequeño y precioso bebé. Vivimos cerca de Santiago de Compostela, en un pequeño pueblo. Vamos a hacer el bautizo en una pequeña capilla que hay situada en lo alto de una colina, pero vamos que es de fácil acceso en coche, donde nos casamos mi marido y yo. Hemos contratado los servicios de este catering, que yo me temía que no se iban a desplazar hasta donde está nuestro pueblo, pero nos dijeron que sí, que se desplazan por todo Galicia y que no hay ningún problema.

Hablando con ellos nos ofrecieron varias opciones de menús entre los cuales podíamos elegir para ofrecer a nuestros invitados. Les dijimos que tenemos varios familiares que tienen alergias, apuntaron todo bien y nos ofrecieron alternativas, y la verdad que nos parecieron geniales. Nos han hecho un precio estupendo por el servicio, y estoy segura que la comida va a estar buenísima, además que tengo unos amigos que contrataron sus servicios hace un par de años para la boda de su hija y dicen que vamos sin duda repetirían con ellos. Que la comida es de muy buena calidad y estaba genial. Además no escatimaron, y nadie se quedó con hambre. ¡Ya os contaré qué tal va todo! La verdad es que me tiene nerviosa el tema, quiero que todo salga bien.

¡Qué tontería! ¿cómo va a hacer eso?

La verdad es que cuando la gente de mi alrededor tenía hijos por primera vez, hacía cosas que a mi me parecían ridículas o fuera de lugar. Pero es que una vez dentro del panorama… me he dado cuenta que todos, tarde o temprano, hacemos algo que a los demás les pueda parecer ridículo. Me refiero al tema de crianza, o gastarnos mucho dinero en toda la ropita y los accesorios que conlleva tener un niño, cuando te los están ofreciendo, o los tienes de segunda mano, pero como es tu primer bebé pues lo quieres todo nuevo.

Eso me paso con mi cuñada, cuando tuvo a Sofía, su primera hija, mis hermanas le ofrecieron ropa y accesorios para que ahorrara dinero que bastante valen las cosas de los bebés, la comida, los pañales… y dijo que no, que ella todo nuevo, que es la priemera niña y quiere que estrene todo. Bueno pues a mi en su momento me pareció ridículo, dije madre mia si le están ofreciendo un montón de cosas, que queráis que no si es de ropa, hay cosas que usan muy poco, porque crecen en seguida… y accesorios igual, si están en buenas condiciones… me dije pues tonta ella que no lo usa y no aprovecha y ahorra ese dinero…

Pero es que yo ahora estoy haciendo exactamente lo mismo que ella. Y es cuando me estoy dando cuenta, que si no has pasado por lo mismo, no puedes hablar, no se debe de opinar. A ver, que si que se puede opinar, pero hasta cierto punto, si alguien no tiene experiencia en algo, ¿qué puede saber él o ella?

Tendemos a meternos mucho en la vida y en los problemas de los demás y a opinar sin saber. A lo largo de mi vida me he dado cuenta de que hasta que no te pasas por la misma, o por una situación parecida al problema que haya tenido alguien, no puedes opinar bien bien del tema. Desde entonces he procurado mantenerme objetiva cuando doy consejos o ayudo a la gente mi alrededor que lo necesita. Pero es que cuando yo pido opinión sobre algún problema, pienso bien a quién se lo cuento, porque necesito que me entiendan, que hayan pasado por algo parecido, y que me escuchen.

Supongo que a muchos os pasará lo mismo o algo parecido a lo mio. Por eso digo mejor no opinar subjetivamente a no ser que hayamos pasado por algo similar. Que a todos en algún momento nos vamos a tener que morder las lenguas.

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