Tres paseos para disfrutar del embarazo

Nada debería hacer que nuestro embarazo suponga una traba para hacer vida normal. Sí es necesario tener algo más de cuidado con las actividades más duras y físicas, debido a lo obvio, pero nunca deberíamos dejar de hacer lo que solemos en nuestro día a día. Conviene, no obstante, para suplementar aquellas actividades en las que deberíamos reducir el ritmo o directamente parar (deportes de riesgo, running y otro tipo de actividades físicas). Una de las tareas recomendables en el embarazo, y que puede contribuir a mantener la actividad en un nivel correcto, es la de pasear. Para ello, hoy traemos tres opciones (tours por Sevilla, Granada y Córdoba) que, además, pueden convertirse en una fantástica forma de compartir un día o un fin de semana en pareja, o en familia si es que tenemos otro hijo ya.

El sur de España ofrece algunos de los parajes más bellos de la geografía nacional. La mezcla de alegría, lugares turísticos y gastronomía deliciosa convierten a la comunidad autónoma andaluza en un paraje perfecto para caminar, desconectar y degustar cualquier de estas tres maravillosas ciudades.

Ya lo dice la canción: “Sevilla sigue teniendo su duende”. Y claro que lo tiene. La ciudad, a orillas del Guadalquivir, ofrece una amalgama de sensaciones. Desde el paseo a orillas del mismo río, con la Torre del Oro custodiando nuestra mañana o tarde, hasta la propia Giralda, a la que se puede acceder mediante unas cuantas cuestas (no demasiado empinadas; no deberían suponer un problema en lo referente al embarazo); la ciudad de Quevedo dispone de otros complejos monumentales. Entre ellos destaca la catedral gótica más grande del mundo, en la que se encuentra la citada y bellísima Giralda, el impresionante Alcázar y el esqueleto de la expo del 92 o la cinematográfica plaza de España, que ha aparecido en filmes de la talla de Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones (George Lucas, Estados Unidos, 2002) o, más recientemente, en la aclamada serie de HBO Juego de tronos (Game of Thrones; David Benioff y D. B. Weiss, Estados Unidos, 2011 – actualidad), entre otras grandes producciones. Un paseo agradable y disfrutable, sin duda.

Otra de las grandes opciones del sur es la ciudad de Córdoba, una ciudad histórica que uno debería visitar al menos una vez en la vida. Su riqueza en aceites y cítricos la convierten en uno de los centros gastronómicos del país, con uno de los sectores terciarios más potentes de nuestras fronteras. En lo referente a nuestros paseos, no deberíamos perdernos bajo ningún concepto la monumental Mezquita Catedral de la ciudad, que alberga un mapa oculto sobre las civilizaciones que han convivido con ella y dentro de sus muros. Los visigodos, los romanos, los musulmanes y los cristianos se dan cita en el interior de este bellísimo y espiritual lugar. La mezquita es junto a la Alhambra de Granada (de la que hablaremos posteriormente) el mayor vestigio de la etapa musulmana en la península. Se puede decir que en ambos complejos, turísticos ahora, religiosos antiguamente, todavía se respira el reino de Al Andalus.

Y si hablamos de Al Andalus, no podemos obviar, bajo ningún concepto, la Alhambra de Granada. Repleta de patios, fuentes, palacios e Historia (con mayúsculas), esta fortaleza, vestigio de la etapa islámica en España, fue designada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, junto al barrio del Albaicín (un paseo imprescindible por la ciudad). La Alhambra de Granada alberga la mayor colección de patrimonio cultural de España. Entrar en sus muros y pasear por sus calles es sinónimo de empaparse de historia y cultura. Por otra parte, la ciudad de Granada ofrece otros centros de interés turístico, como la catedral renacentista, que data del siglo XVI, y también de interés gastronómico. La gastronomía ya justificaría por sí misma la visita a la ciudad.

Tres ciudades, tres tours y visitas guiadas por Granada, Córdoba o Sevilla que se pueden realizar en grupo o a nivel particular, y que suponen una maravillosa forma de hacer ejercicio en la época de embarazo mientras pasamos tiempo con nuestra familia. ¿Quién sabe? Igual así tu pequeño comience a acostumbrarse al deporte desde muy, muy bebé.

 

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