Feng Shui para la habitación de tu peque

Feng Shui para la habitación de tu peque

Según el Feng-Shui, que en chino significa viento y agua, estudia el influjo de la energía o chi, en las viviendas y en las personas, en virtud a cuatro orientaciones que influyen de forma negativa o positiva en los seres humanos, dependiendo de la personalidad propia de cada uno.  Por lo tanto, el Feng –Shui nos dice como tenemos que decorar la casa a fin de que la energía fluya en armonía, sin obstáculos.

El Feng-Shui tendrá en cuenta, además de la distribución de la casa, el entorno en donde se encuentra, el paisaje, los árboles, las montañas, los ríos, y todo el conjunto de la naturaleza integrado en un todo perfecto y orgánico.

En cuanto a la decoración del hogar, esta filosofía, nos enseña cómo hacerlo para que la energía que albergamos dentro de él, fluya sin dificultad, en función de la estancia de la que se trate, el dormitorio, el comedor, la cocina, la sala de estar, el hall, el despacho y hasta el cuarto de baño. Todo es susceptible de decorar para que ninguna mala energía quede atrapada en nuestra casa. Pero para el Feng-Shui el dormitorio es la estancia más importante de toda la casa, y sobre todo la orientación y la situación de la cama, y la posición que mantienen en relación a puertas y ventanas.

Para saber más sobre como decorar la habitación de nuestr@shij@s hemos hablado con Mercedes, mamá y experta en Feng Shui, y nos ha explicado que los colores, la distribución de los muebles, la orientación de la cama, la zona de juegos e incluso los juguetes, tienen un influjo constante en la energía de nuestr@ pequeñ@.

Debemos, nos dice Mercedes, elegir los muebles con sumo cuidado, muebles pensados para ell@s, con colores alegres y que favorezcan el equilibrio energético. En este sentido, al línea de muebles infantiles de Dismobel, distribuidores y fabricantes, se adapta perfectamente a las necesidades de l@s más pequeñ@s, ya que son originales, divertidos y puedes combinarnos de la forma que mejor te parezca. Además promueven y desarrollan un modelo de gestión sostenible que tenga en cuenta en todo momento las consecuencias de su actividad en las nuevas generaciones, y por eso apoyan, por ello, a todos los fabricantes que utilizan la madera procedente de bosques gestionados de forma sostenible con certificación por organismos independientes.

Feng-Shui… y que todo fluya

La forma de decorar la habitación de tu niño o niña, que es lo que nos ocupa, vendrá determinada por su fecha de nacimiento y de su personalidad, nos dice Mercedes. Eso es lo primero que tenemos que saber, y a partir de aquí, empezaremos a decorar.

Los colores son fundamentales, pero de algunos no convendría abusar. Por ejemplo, el color azul, puede acabar matando la potencia, la fuerza y la creatividad de un o una menor, ya que llama demasiado a la calma, y aunque en principio esto es bueno, en exceso puede resultar contraproducente y relajar demasiado la actividad de nuestr@s peques.

En cuanto a los colores de los muebles, lo más recomendable es elegir colores neutros, que podrás combinar con cojines, cortinas, alfombras, edredones, pufs, etc… de colores, que aporten alegría al dormitorio, ya que hay que tener en cuenta que estamos hablando de niñ@s.

El cabecero de la cama debe situarse apoyado en la pared y nunca con los pies hacia la puerta. La mesa de estudio, de tenerla en la habitación, no debería estar nunca mirando hacia la ventana, sino hacia el centro de la habitación, de forma que la silla se mantenga apoyada firmemente en la pared.

Mercedes insiste en la necesidad de separar el dormitorio de la zona de estudio, pero esto no siempre es posible, y en este caso podemos utilizar una estantería o un biombo que separe ambos espacios.

Debemos evitar comprar al niño o niña juguetes que promuevan la violencia como pistolas, cuchillos y otros elementos que puedan despertar su agresividad. En lugar de eso intentaremos que la habitación tenga libros, juegos didácticos, imágenes educativas y con mensaje, que transmitan mensajes positivos, que puedan observar a diario e interiorizar. Y recuerda, a medida que vayan creciendo deberás adaptar el dormitorio a su edad actual.