La primera noche de hotel de mi bebé

La primera noche de hotel de mi bebé

Cuna para bebes en hoteles
Por mi profesión me veo obligada a viajar mucho. Antes, sin marido ni hijos, no había problemas para conciliar mi vida familiar/social con el laboral, pero desde hace un año tengo que compaginarlo. En ocasiones he viajado con mi marido y mi pequeña Sofía en fines de semana para acudir a Congresos de Medicina, habituales en la ciudad condal, y he tenido que pernoctar en hoteles, os cuento cómo fue la última aventura.

Dormimos en un hotel de lujo de Barcelona y la verdad es que fue una gozada para nosotros y para la pequeña. Cogimos la Junior Suite, una amplia habitación de entre 42 y 45m2 con vistas a las calles históricas del barrio Gótico y al gran patio de naranjos con luz natural. Todavía recuerdo lo que es madrugar, en esta ocasión no te importa, y tener esas vistas. Tenía el suelo de madera, ducha acristalada con efecto lluvia y disponía de bañera de diseño integradas en la habitación. Pero claro está, Sofía tenía que dormir también. Pedí una cuna y era como de cuento de hadas. No he visto a mi hija dormir tan plácidamente en mucho tiempo. Bromeando o no, mi marido comentó en recepción de este hotel que por cuanto se la vendían.

Era perfecta, uno de los aspectos que más me gustó fue la seguridad en las barras de la cuna, ya que lo mejor es que no deben estar muy separadas. Esto es para evitar que la cabeza del bebé se atore. La separación o abertura entre las barras no debe ser mayor de 6 centímetros (2 3/8 pulgadas). Ya que estamos con medidas, y para comprobar que sí, efectivamente soy una maniática de la seguridad de mi hija, la altura máxima de los barrotes de las esquinas de la cuna debe ser de 0,16 centímetros (1/16 pulgadas). Si los postes rebasan los 0,16 cm de altura, algunas prendas se pueden atorar en éstos y lesionar o ahogar a los bebés.

La cuna era sólida, ni se tambaleaba ni hacía ruidos, ya que si lo hubiera hecho es muy probable que no la hayan armado correctamente. O bien, podría ser una señal de que debes buscar una más resistente. Poniendo en peligro la vida de mi hija.

El trato de la gente fue exquisito
, demostrando porque estábamos en uno de los hoteles 5 estrellas de Barcelona. 5 estrellas y un diez en nota.

Cuando comprobé su página web entendí todo. Su lema está orientado en la satisfacción de los clientes, intentando anticiparnos a sus necesidades. Y así fue. Este hotel de lujo en Barcelona dispone de: restaurante gastronómico y bistrot de tapas y platos tradicionales liderados por el prestigioso Chef Xavier Lahuerta, coctelería, piscina y terraza exterior, amplio patio interior, ascensor, prensa gratuita, servicio habitaciones 24h, wifi gratuito, business corner, sala de lectura y espacios privados para eventos y pequeñas reuniones. No se puede pedir más.

Experiencias como éstas te hacen reconfortarte con el mundo. Mi hija es muy pequeña y apenas recordará nada de su estancia en uno de los mejores hoteles de lujo en Barcelona, ahora bien sus padres ya se han encargado de dejar constancia de ello con cientos de fotografías.

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