Los extraños cambios que provoca el bebé en tu vida y de los que nadie habla

Los extraños cambios que provoca el bebé en tu vida y de los que nadie habla

Hace poco, hablando con mis amigas, algunas de ellas que acaban de ser mamás, tuvimos una divertida conversación acerca de los cambios que provocan los bebés en la vida de la mujeres y de los que jamás no habías hablado. Yo, en mi caso, confiese que mi hijo me hizo instalar una puerta automática en el garaje.

Suena raro, pero si lo hablas con otras mamás te darás cuenta de la cotidianidad de algunas cosas que te parecen de lo más extrañas. Y es que todas estamos acostumbradas a leer infinidad de artículos acerca del dar el pecho o no a los bebés, hasta qué edad, si deben usar o no chupeta, con cuántos meses en normal que empiecen a hablar, temas sobre los efectos del embarazo en nuestro cuerpo o incluso sobre nuestra propia alimentación… Pero ¿te ha contado alguien que las mamás deciden cortarse el pelo porque no les llega el tiempo para cuidar bien de sus hijos y prestarles atención como para tirarse una hora en la ducha desenredando la melena?

bebe

La llegada de un bebé es una revolución en cualquier familia.

Seguro que no. Hay temas que parecen tabú. Pero están ahí y no debemos esconderlos. Esta conversación que os decía comenzó por ejemplo por el inocente comentario de una de mis amigas que decía que jamás se había comprado un coche nuevo hasta que nació su hija. Había tirado con uno de segunda mano, otro heredado de un tío… Pero jamás se había dado el capricho de estrenar uno ella. Pero claro, los bebés no vienen solos, sino que traen su sillita de paseo, su bolsa para cambiarlos, su ropita, su parque de juegos… Y ya no te digo nada de las cosas que tienes que llevar si te vas de viaje con ellos o si simplemente se te ocurre ir a dejarlos a casa de los abuelos para ir de compras… ¡Te llevas la casa contigo! El coche de mi amiga no podía soportar tal cantidad de bultos y acabó comprándose y estrenando un monovolumen.

Y qué os voy a decir de mí… Toda la vida he vivido con mi pareja en un chalé con una sola plaza de garaje y cerrada por una persiana de esas que llaman de cortina, que has de bajarte de coche y sacar bíceps para levantarla tú sola mientras se va enrollando en la caja y haciendo un ruido enorme. Y mientras hace eso, si llueve, indefectiblemente te mojas.

Pues desde que fuimos a vivir hace años a esa casa me pasaba los días quejándome de lo mismo, de la cantidad de frío que pasaba al salir del coche cuando llegaba por la noche o en invierno, de que me mojaba y me destemplaba al ponerme a abrir la persiana… Pero poner una puerta automática me parecía un gasto innecesario con la cantidad de prioridades que teníamos. Hasta que llegó el bebé. Un día de repente dio igual que yo me mojase o me muriese de frío pero no que ocurriese eso con él. Así que me planté en una empresa de Madrid que se dedica a la instalación de puertas automáticas, Automatismos Esma, e hice por el pequeño el esfuerzo que no había hecho jamás por mí.

Y es que está claro que cuando eres madre te cambia la vida por completo, el cuerpo, el día a día, pero también las prioridades, y por un hijo una madre lo haría cualquier cosa, aunque a algunas nos dé vergüenza reconocerlo y hablar de ello.

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