Función de las familias en las residencias de ancianos

Función de las familias en las residencias de ancianos

Muchas personas se preguntan… ¿Cuál es la función de las familias en las residencias de ancianos. En no pocas ocasiones se puede ver la falsa creencia existente de que la familia solo hace visitas con regularidad a las residencias de ver cómo se encuentra su familiar.

El caso es que esto no es cierto, la familia dispone de una importante función al apoyar en las residencias, así como colaborando en multitud de aspectos hacia el familiar y con la participación activa a diario en la residencia.

No olvidemos nunca que los familiares deben ser los más importantes aliados a la hora de cuidar a los familiares, sin que ello signifique que vaya a perder el papel de protagonista o que tenga una autonomía menor.

La magnífica relación que existe entre los familiares y profesionales es una clave importante para los cuidados de las personas de avanzada edad que se encuentran en las residencias.

Hay que tener bien claro que es necesaria la integración de los mayores con las familias de los propios residentes.

Son los familiares, los que ofrecen una ayuda más grande cuando lo que se quiere es que no se produzcan cambios demasiado radicales en la vida de su mayor. No olvidemos que cuando los ancianos llegan a los centros de mayores, lo ideal es que se adapte pronto, animado y que sepa y conozca las grandes ventajas que tiene el poder vivir en un sitio así.

De gran ayuda también para los profesionales

El trabajo que hacen las familias vale también mucho a las residencias, pues así es como aumentan los lazos entre el propio residente y los profesionales que ejercen su labor en el centro.

Es vital que los familiares no tengan un sentimiento de culpa que puedan tener los familiares, pero siempre valorando lo importante que es el apoyo emocional y donde se busque la motivación y participación por parte de los familiares en el centro.

En cuanto el anciano pasa a vivir en la residencia, se quiere que se adapte a la familia y se establezca una gran confianza con todos los profesionales, donde se reducirá la inseguridad y los miedos por saber cómo se atenderá el familiar en cuestión.

En lanuevaflorida.es, con los años de experiencia profesional que llevan, creen que hay que considerar a la familia también como un cliente y que tiene un lugar destacado, siendo parte de la relación. Lo ideal es que los familiares se impliquen en la vida del centro y puedan participar todo lo que puedan.

Fundamental que se cree y fomente un buen clima de comunicación donde la sinceridad  y la fluidez sean máximas entre los residentes, familias y los profesionales, de tal manera que se interactúa con la familia y colaboren activamente con la residencia en cuestión.

Lo ideal es que la residencia en cuestión tenga un horario de visitas por parte de los familiares lo más amplio posible.

Mediante una serie de reuniones que organiza el centro residencial, se puede llegar a saber más sobre el funcionamiento, dando opinión y realizando propuestas. Todo lo que pueda suponer una mejora es bueno y todo el mundo sale beneficiado.

El ocio, siempre importante

En los centros y residencias siempre es bueno que se hagan actividades de carácter lúdico que valgan para que se encuentren las familias y donde participen con los residentes, también los profesionales del propio centro.

Cuando se busca una residencia que quiera ser referente en el sector de los cuidados a los ancianos, es básico que usuario y familia se les atienda de manera cercana, integral y donde los familiares puedan seguir estando atentos y participativos en la vida del residente.

Las personas mayores que están en una residencia quieren sentirse como en casa o que al menos sea un sitio de encuentro entre familiares, por lo que va a ser fundamental que las familias pongan de su parte y participen en las determinadas actividades que hagan, colaborando en la medida de lo posible con la residencia de ancianos en cuestión.

Una vez hemos dicho todo esto, seguro que tienes algo más claro que las familias no dejan de estar presentes en las vidas de los residentes, pudiendo estar presentes, incluso en algunos casos más, así como ayudar a una mejora en todos los sentidos de una persona mayor.

Las residencias están preparadas y la práctica totalidad dan un gran servicio, donde profesionales preparados dan lo mejor de sí mismos para que las personas mayores puedan sentirse como en casa y también acompañados, con incluso más seguridad que la que tenían en su propio hogar.