Convertir a tu hijo en heredero

Acabas de tenerlo y ya es el dueño de tu vida. Llena de luz tus días más oscuros y calienta con su sonrisa los días más fríos. Sin duda un niño cambia la vida completamente, se convierte en el centro de tus miedos, tus alegrías y tus preocupaciones. Y por supuesto, en lo relativo al futuro, quieres dárselo todo. Por eso es posible condicionar desde el día de su nacimiento que sea el heredero de tus bienes.

Para empezar, hay que saber que existen varios tipos de testamento, pero que los más habituales son dos: el ológrafo y el notarial abierto. Nos lo explica en su web la notaria Lucía Velarde:

– El testamento ológrafo: es un testamento que hace el testador por sí solo escribiéndolo de su puño y letra, con expresión del año, mes y día en que se hace. La falta de cualquiera de estos requisitos o de la firma del testador lo hace nulo.

Este tipo de testamento presenta una serie de problemas: por un lado, la falta de asesoramiento técnico hace que sea frecuente la nulidad de estos testamentos.

-El testamento abierto notarial: es casi el único testamento que se hace hoy en día por sus enormes ventajas frente a los otros. Se trata de hacer constar la última voluntad, en escritura pública ante notario, pudiendo beneficiarse el testador de su asesoramiento y consejo, y de la seguridad de que las cláusulas del testamento estarán dentro de la legalidad. El notario informa y asesora al testador de las diversas formas en que puede disponer de sus bienes y cómo conseguir lo que quiere.

Por tanto, el procedimiento puede hacerse en solitario, pero para garantizar que todo esté correcto quizá lo mejor sea pasar por la solicitud de los servicios de un notario que lleve a cabo el proceso.

La notaria Lucía Velarde también lleva a cabo estos procedimientos. En su notaría ubicada en Tarancón ofrece todo tipo de servicios notariales, asesoramiento y redacción de documentos públicos con la garantía de una atención personalizada y un amplio bagaje formativo y profesional.

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