Un fin de semana rural con tus hijos

Un fin de semana rural con tus hijos

Te levantas a las 7 de la mañana, preparas a tus hijos y les lleves al colegio. Te vas a trabajar. Ellos se quedan a comer en el cole, y luego tienen las actividades extraescolares. Les recoges a las cinco de la tarde. Posteriormente es el momento de que vaya a entrenar con el club de fútbol, otro día serán las clases de inglés y otro el judo. Total, que llegas a casa a las 8 de la noche. Una ducha, cena, a hacer los deberes y la cama. ¿Cuántas horas has sentado con tu hijo? Pues así les pasa a muchas familias, que no encuentran horas para estar con ellos. Una escena cada vez más cotidiana entre las familias de todo el mundo, como avisa Unicef en una campaña.

Por estos motivos se ha perdido la comunicación entre padres e hijos. Ahora se fían más de lo que les diga el influencer de turno en Youtube o en las redes sociales. Nosotros no queremos que pase eso, por eso abogamos porque se realizan mucha actividades juntos. Que regrese la comunicación, la complicidad, etc. Por eso una de las actividades que más recomendamos es que se hagan escapadas de fines de semana a casa rurales.

Una buena opción es ir a Cortijo El Sapillo, una a casa rural en Albacete, situada en Nerpio y que ofrece al visitante 300 hectáreas de coto de caza, con la posibilidad de realizar actividades como el senderismo, la pesca o la espeología. El Cortijo está formado por una casa rural de dos plantas con una torre. La recuperación se ha ejecutado procurando conservar su sabor tradicional, respetando sus peculiaridades y utilizando materiales adecuados y recuperados del entorno. Esta casa rural en Albacete ha sido decorada y amueblada, en parte, con mobiliario antiguo y típico de la zona. Sin duda, una gozada.

Un lugar mágico

Aunque los niños lo que más van a agradecer es el entorno. Es una casa rural aislada y rodeada por la naturaleza de la zona. Su entorno invita a pasear relajadamente por cercanos bosques donde se pueden observar aves y otros animales. Un lugar ideal para el descanso y el disfrute del turismo rural, ya que además, está plagado de restos fósiles marinos de gran valor paleontológico. Estoy seguro de que aquí se van a olvidar de los móviles, de las consolas y de las famosas redes sociales. Además tiene caminos y rutas espectaculares para el senderismo y el paseo por los alrededores, todo ello harán que los clientes disfruten de la casa y su entorno.

Como te digo, una vez allí, te apetecerá hacer pequeños paseos y excursiones, o simplemente observar el paisaje invernal desde la calidez de un salón con chimenea, jugando a juegos de mesa o aprendiendo a cocinar su primer bizcocho.

¡Y que no falte el cuento antes de los dulces sueños! La verdad es que es una idea genial para devolver esa relación padre-hijo que es tan importante. El objetivo es pasar tiempo con los pequeños, disfrutar juntos de nuevas experiencias y crear recuerdos especiales. Son oportunidades para que aprendan los valores de las tradiciones artesanales y agropecuarias, el respeto por la naturaleza o los beneficios del deporte, ya que se pueden realizar actividades como la escalada, senderismo, rutas en bicileta, recorridos en 4×4, paseos a caballo, piragüismo, etc…

El mejor ejemplo

El otro día leí que los padres del aventurero Kilian Jornet Burgada, se lo llevaban a todo tipo de viajes por la montaña, con tres años ya había subido su primer ‘tresmil’ al Tuc de Molières (Val d’Aran) y ahora es campeón mundial de esquí de montaña y carreras de alta montaña. Todo es fuente de inspiración para un niña. Nosotros no tenemos que subir tan alto, es simplemente cuestión de buscar un lugar idílico y disfrutar del tiempo. Además, si tienes más de un hijo, seguro que esta actividad sirve para que ellos establezcan un mayor nexo de unión.

En la sociedad que vivimos, el mayor tesoro es pasar tiempo con tus hijos. Por eso, en las próximas vacaciones puedes olvidarte del estrés y las preocupaciones del día a día en una escapada con tus niños o niñas, para ellos siempre es una alegría salir de la rutina y explorar nuevos lugares e imaginar aventuras. ¿Te atreves a hacerlo?