Que los abuelos vivan en una residencia influye para bien en su relación con sus nietos

Que los abuelos vivan en una residencia influye para bien en su relación con sus nietos

Todo el mundo es consciente de que la relación entre las personas mayores y los niños y niñas son de lo más especiales. Es todavía más especial cuando, además, estamos hablando de abuelos y nietos. Ni que decir tiene que estamos hablando de dos tipos de personas que tienen una sintonía que está fuera de toda duda y entre las que existe una conexión especial, una conexión caracterizada por el amor, la ternura y la comprensión. Si todas las relaciones fueran como estas, el mundo sería un lugar mucho mejor del que es ahora mismo.

¿Por qué es tan especial esta relación de la que estamos hablando? Hay varios motivos principales, todos ellos desgranados en un artículo publicado en la web quierounabuelo.es. Los abuelos y abuelas suelen ser más permisivos con sus nietos y nietas, por lo que se convierten, de alguna manera, en sus cómplices. Ese es el primer motivo. Además, los abuelos ejercen roles como los de la compañía y el cuidado, por lo que los niños y niñas se sienten protegidos con sus mayores. Además, para los ancianos también es algo ideal cuidar de sus nietos porque así pueden jugar o leer, cuestiones para las que no han tenido tiempo durante otros momentos de su vida.

A continuación, os dejamos cinco beneficios que la web Sapos y Princesas, del diario El Mundo, considera fundamentales para los niños de parte de sus abuelos:

  • El primero de ellos es equilibrio emocional, algo imprescindible en un menor.
  • Se trata de una relación siempre positiva por los motivos que os hemos comentado más arriba.
  • Existen grandes posibilidades de diversión para las dos partes en una relación como esta.
  • Los niños y niñas ven un ejemplo a seguir en sus abuelos y abuelas.
  • Una relación como esta es doblemente beneficiosa, ya que reduce el riesgo de padecer depresiones e influye en el bienestar psicológico de unos y otros.

A medida que pasan los años y a causa del inevitable desarrollo y decadencia del cuerpo humano, los abuelos y abuelas van perdiendo la capacidad de hacer cosas. Es uno de los momentos más complicados en la vida de un niño, ver cómo esas personas a las que tanto quiere van acercándose hacia el final de su existencia. Precisamente por eso, es más necesario que nunca que los padres y madres de esos menores consideren la necesidad de trasladar a los abuelos y abuelas a una residencia. Es la mejor forma de que envejezcan lo mejor posible y que no les falte de nada. Los profesionales de la residencia Nuestra Señora del Rosario nos han indicado en una charla reciente que, en una encuesta realizada a un número determinado de familias, se ha considerado que el hecho de que sus mayores vivan en una residencia influye para bien en la relación con los niños y adolescentes.

Nada mejor que un niño o niña contenta

Uno de los objetivos principales de padres y madres es que sus hijos e hijas disfruten, en la medida de lo posible, de las cosas propias de su edad. Es algo que no resulta tan fácil como puede parecer en un principio. La verdad es que, para cumplir con este objetivo, es fundamental que contemos con el apoyo de abuelos y abuelas, que son capaces de sacarles una sonrisa a los pequeños incluso en un momento en el que parece realmente complicado, si no imposible, conseguirlo. Los abuelos y las abuelas tienen un don del que, muchas veces, adolecen los padres y madres de los y las menores.

No hay mayor satisfacción para una persona que el hecho de comprobar cómo sus descendientes y sus ascendientes tienen una relación que beneficia a ambas partes. Es algo que refuerza la idea de familia y que contribuye a hacer de todas las personas de nuestro entorno familiar alguien más feliz. Eso, en los tiempos que corren, es fundamental para que nadie olvide que, incluso en los momentos más oscuros, siempre hay motivos para la alegría. Ni que decir tiene que en ello puede encontrarse la diferencia entre padecer o no problemas como la depresión, tristemente habitual en nuestra sociedad a día de hoy.

Estamos seguros de que hay muy pocas cosas, por no decir que no hay ninguna, que tenga una capacidad mayor para hacer felices a las personas que el simple hecho de tener una relación fluida, sincera y tierna con los abuelos o nietos. Desde luego, esto lo tienen claro muchas personas que han sido testigos de cómo sus abuelos han jugado un papel tremendamente importante en sus vidas. Y es que, sin nuestros y nuestras mayores, no podríamos decir que somos quienes realmente somos ni de dónde provenimos. Saber contestar a esa pregunta depende, en buena medida, de nuestros abuelos y abuelas.