El fotógrafo de bodas es esencial

El fotógrafo de bodas es esencial

El día de la boda es sin duda uno de los más importantes en la vida de una persona. En teoría es algo que solo haremos una vez en nuestra vida y significa un compromiso grande, claro está. A esta celebración le damos como no es normal mucho boato y quien más quien menos en la medida de sus posibilidades intenta que sea un día maravilloso.

El mundo de las bodas y las fotos

Las bodas no son precisamente baratas, realmente puedes gastarte en una boda lo que quieras. Lo normal es que te gastes en base a unas estimaciones y teniendo en cuenta la liquidez con la que cuentas o que estimas que contaras.

Una de las partes más importantes y que no se suele mencionar tanto es el tema del fotógrafo. Desde luego que lo más importante es pasarlo bien en ese día, pero cuando pase el tiempo, además de aquellas sensaciones ¿qué es lo que queda? Las fotos y los vídeos, que inmortalizan para siempre el recuerdo de aquel inolvidable día.

Para la boda de mi hermano buscamos un fotógrafo que mereciera de verdad la pena, era un regalo mío, así que quería que fuera algo con clase y que dentro de 10 o 20 años lo mirara orgulloso. Así que me puse a investigar con un amiguete que conoce a fotógrafos y nos decidimos tras ver sus páginas web a contactar con Jesús Vidal.

Tras una llamada procedió a quedar con los novios para las preceptivas sesiones, donde les comentó como el solía trabajar y quedaron de acuerdo. Su trabajo fue estupendo, no solo por el resultado que se puede ver en los books, también durante la ceremonia, donde supo captar esos detalles, las miradas que se daban los novios o los padrinos, con una discreción absoluta, lo que es digno de agradecer.

Resulta increíble lo que ha cambiado el tema de las fotografías de las bodas, ya que hasta hace no mucho, los fotógrafos y los novios solían posar quietos y en poses poco naturales, lo mismo que en los vídeos. Ahora lo que se lleva es que el fotógrafo capte de manera natural lo momentos, podríamos decir que como un espectador invisible y ese es el valor.

Cuanto mejor sepa captar la esencia del enlace el fotógrafo es cuando tiene una mejor calidad y según palabras de mi hermano, muchas de las instantáneas eran mágicas y todo realizado con un exquisito gusto.

Como decía antes, la boda salió estupenda, resulta increíble lo mágico que puede ser una boda y lo digo yo que rondo los cuarenta y todavía no di el paso, pero ciertamente es algo inolvidable. Los que somos un poco tímidos podemos pasarlo en algún momento malamente, pero es una vez en la vida, por lo que merece la pena dar un discurso, bailar o lo que se tercie.

Tanto me ha gustado, que ya le he dicho al fotógrafo que me quedo con su teléfono, tanto para mi boda (si se da el caso), como para otras de amistades que puedan darse.

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