Dolor de espalda, el mal de las embarazadas

Dolor de espalda, el mal de las embarazadas

Es de sobra conocido que cuando una mujer se queda embarazada y el peso del feto empieza a ser importante, los dolores de espalda aparecen casi en el 100% de los casos irremediablemente y podemos hacer muy poco para evitarlo.  Obviamente las mujeres con problemas de espalda previos van a tener más dolores, es de lógica, pero también es verdad que cuando sabemos que hay algo que nos va a molestar podemos poner remedio antes de que ocurra y  puede que, aunque no evitemos completamente los dolores, sí podamos reducirlos.

Este ha sido el caso de Marian, una joven que se quedó embarazada hace ahora un año y que contaba ya con dos hernias discales en la espalda, lo que ya de por sí le causaba serios dolores. Cuando se quedó embarazada sabía que si no ponía remedio, llegaría un momento en el que el dolor de espalda no la dejaría moverse prácticamente así que desde que la prueba de embarazo le dio el “sí” se puso en manos de profesionales. En su caso optó por el Centro QB, ya que tango por cercanía como por recomendaciones era el que más se adecuaba a sus necesidades, pero lo importante es ponerse en manos de un fisioterapia experimentado y confiar en sus consejos.

Como ya imaginaba, el fisio de Centro QB le adelantó que milagros no podía hacer, pero sí que podía intentar evitar que los dolores fueran extremos así que empezaron un tratamiento con quiromasaje semanal y aunque, como ella temía, conforme  el bebé cogía peso ella notaba más dolores, su experiencia le ha demostrado que esa prevención le ha evitado tener que acabar tumbada, en reposo, los últimos meses de embarazo. “El médico de la seguridad social me aseguró que acabaría, como mínimo desde el séptimo mes, tumbada en la cama por los dolores que iba a tener pero gracias a mi fisioterapeuta eso no fue así” asegura Marian, “Tuve dolores, sí, pero podía caminar y no necesite reposo absoluto en ningún momento”.

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Consejos para prevenir el dolor

Acudir a un profesional no es el único consejo que podemos darte pero sí el más efectivo porque él llevará un registro de tu estado y seguirá tu evolución durante todo el embarazo. Sin embargo, aquí os de dejamos diez consejos para prevenir el dolor de espalda que podéis seguir y compaginar con lo que os digan en vuestro centro de masajes.

  1. Haz ejercicio, no seas sedentario. Caminar o hacer gimnasia en la piscina son deportes que tienen muy poco impacto en nuestros huesos por lo que son ideales para ejercitarnos sin tener lesiones ni dañar nuestras lumbares. Debes evitar deportes que impliquen sobreesfuerzo.
  2. Evita la “chepa”. Camina con la espalda erguida y la cabeza elevada y no abuses de los zapatos de tacón alto ni de los bolsos muy pesados.
  3. Cuidado mientras duermes. No tomes posturas extrañas, la mejor postura es dormir boca arriba colocando una almohada bajo las rodillas y otra bajo las lumbares.
  4. Controla la báscula. El exceso de peso es un mal aliado para la espalda. El sobrepeso provoca una mayor tensión en los músculos de la espalda.
  5. Siéntate correctamente frente al ordenador. La parte superior de la pantalla debe estar a la altura de nuestros ojos. Apoya la espalda ene l respaldo y los pies en el suelo. Usa una silla adaptable para poder moverte con facilidad y regular la altura de la misma.
  6. Si has de coger algo de peso no lo hagas doblando la espalda, mantenla recta y flexiona las rodillas para levantar cualquier cosa. A la hora de agacharse, nunca es bueno inclinar la espalda.
  7. Evita los movimientos repetitivos. Cualquier gesto que realizamos una y otra vez puede provocarnos dolor porque sobrecarga una zona concreta de la musculatura. Haz estiramientos si no puedes evitarlos.
  8. Evita el reposo total. SI te duele algo no lo fuerces pero tampoco mantengas un reposos total. Intenta hace vida normal, sin coger pesos ni realizar movimientos bruscos y realiza algunos movimientos moderados para ejercitarte.
  9. El calor suele aliviar la zona y ayuda a relajar los músculos.
  10. Y, por supuesto, consulta a tu médico o farmacéutico si llegar a necesitar tomar analgésicos o antiinflamatorios para aliviar el dolor.

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