Cómo organizar un baby shower

Cómo organizar un baby shower

Una vez más parece que la cultura anglosajona cruza fronteras y se instaura en nuestro país. Cada vez son más las embarazadas que reciben una fiesta repleta de regalos para su futuro bebé, y si aún no lo sabes, eso tiene un nombre: baby shower. Series, películas y sobre todo famosas, han popularizado en nuestra cultura esta tradición americana que poco a poco se abre paso.

Por lo que si estás embarazada o conoces a una futura mamá a quien le encantaría esta idea, aquí tienes una serie de consejos y datos que te ayudarán a organizar con éxito asegurado tu baby shower.

Como toda buena tradición, el baby shower cuenta también con una serie de normas y reglas de etiquetas. Seguirlas al pie de la letra o modificarlas según los gustos es como siempre una cuestión personal. En cuanto a la persona escogida para llevar a cabo el evento. Mrs. Manners, famosa en el mundo anglosajón por ser una eminencia en cuanto a protocolo y formas, dicta que este no debe ser organizado por los futuros padres, ni tan siquiera por un pariente cercano, pues parecería que lo único que se pretende es conseguir regalos para la llegada del bebé. Lo ideal, aconseja, es buscar a una compañera o amiga de la futura mamá, aunque hay que resaltar que cada vez son más las fiestas organizadas por hermanas o incluso por la propia homenajeada.

Si nos referimos constantemente a mujeres es porque en principio estas fiestas son solo para ellas. La embarazada se rodea de amigas, madre, hermanas, primas, con las que compartir un rato agradable, hacer juegos y charlar por lo que, haciendo caso a la tradición, el sexo masculino no tiene cabida aquí. De todas maneras, como en todo, existen variaciones, y no serías la primera ni la última que decidiese invitar a amigos e incluso al futuro papá al evento. Eso depende, como siempre, del aire que se quiera dar a la fiesta.

En cuanto a organización y fechas, lo ideal es celebrarlo en un estado avanzado del embarazo. La homenajeada puede lucir más claramente su estado y la llegada del bebé se siente más cercana. Aconsejable el octavo mes de embarazo, ya que disminuiremos el riesgo de entrar en fechas en las que es más probable que el parto se pudiese producir.

Una vez fijado el día, tocará decidir el lugar y la hora. Se aconseja escoger una casa, ya que el encuentro dispondrá de mayor intimidad y favorecerá los juegos y la distensión. Pues una de las partes clásicas de los baby showers es preparar juegos y pruebas relacionadas con el embarazo: adivinar el diámetro de la tripa y el clásico pictionary con temas relacionados con el bebé son algunos de los juegos típicos. Aquí tienes algunas sugerencias más que pueden ayudar en tu organización.

El menú es una de las partes que más trabajo reporta. Se aconseja evitar el clásico “que cada uno traiga un plato”, ya que los invitados ya aportan un regalo para el bebé y además el menú final puede quedar repetitivo e incoherente. Dulces, cócteles sin alcohol o ensaladas son algunas de las sugerencias que mejor funcionan. Si no queremos vernos muy liados con la preparación de numerosos platos o no contamos con una gran maestría en los fogones, la mejor idea es optar por platos precocinados o congelados. Listos para servir cuando nosotros deseemos, y sin posibilidad de error, los precocinados nos ahorrarán mucho tiempo y desorden en la cocina. Pero ojo, para no defraudar, confía en productos precocinados de calidad, recuerda que es un fiesta con invitados. Si quieres ir más allá y desentenderte del todo de esa parte del evento, la mejor solución es contratar un catering a domicilio que se encargue de todo según tus instrucciones.

Si no dispones de una casa, una posibilidad interesante puede ser la habitación de un hotel o una sala reservada en algún restaurante o local destinado para eventos. En grandes ciudades será fácil encontrar un sinfín de lugares ideales para ello. En este caso en lo referente al menú lo mejor será confiar en un especialista, pues transportar la comida puede ser un problema, y además se correrá el riesgo de que  quede fría. Contratar un catering para eventos en Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad evitará esto, y hará además que la apariencia de nuestros platos y el toque final de la fiesta sean del todo perfectos.

Los expertos y organizadores aconsejan fijar un tema que nos ayude con la decoración y el menú. Haciendo caso de los que más saben de esto, algunos de los temas principales son: los colores – los clásicos rosa y azul, -, las flores, los cuentos infantiles, o la tradicional fiesta del té. Una sugerencia puede ser organizar un brunch, una franja horaria muy apropiada para una reunión de este tipo.

A la hora de preparar las invitaciones y elaborar la lista de invitados, la lógica y el protocolo dictan que no es el momento de estrechar lazos o conocer a esa compañera de trabajo con la que no tenemos relación. Se debe restringir el evento a personas de confianza con quien compartir algo tan personal como la llegada del primer bebé. Y es que siguiendo los consejos de Mrs. Manners, el baby shower solo debe celebrarse con madres primerizas, momento en el que los futuros padres más necesidad tendrán de hacer aprovisionamiento de cosas para el bebé. Si se trata del segundo o tercer hijo, lo aconsejable es una reunión sencilla donde dar la bienvenida al recién nacido.

Y qué hay en cuanto a los regalos. La etiqueta dicta que nada de listas cerradas, pues tan solo parecerá que estamos intentando ahorrarnos con nuestros invitados el dinero que no queremos desembolsar en cosas para el pequeño. Permite y confía en que cada uno aporte aquello que crea más adecuado para una madre primeriza. De todas maneras, si temes regalos repetidos o realmente tienes ganas o necesidad de algo específico, qué hay de malo en decirlo. A fin de cuentas el baby shower es una fiesta con la que celebrar la llegada de un bebé y pasar un buen rato con la gente que quieres, por lo que no temas en dar un toque personal a tu evento y saltarte algunas normas.

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