Que es la Depresión Postparto

Que es la Depresión Postparto

Después de dar a luz pensaba que lo peor habría pasado, y es que tuve un parto difícil que al final acabó en cesárea. Si bien, lo peor estaba por venir. La verdad es que mi pareja no entendía cómo con las ganas que tenía de ser madre, después del parto mostraba tan poco entusiasmo.

De hecho, según el parecía otra persona. Me comentaba que me sentía triste todo el rato y, es cierto que sentía una especia de desesperanza, pero no había na razón aparente para ello, tal y como lo recuerdo, simplemente me sentía así.

También lloraba más de la cuenta, la verdad es que ahora que ya he pasado el percance entiendo que mi marido se preocupara tanto porque no actuaba de una forma lógica en absoluto.

Además, me preocupaba en exceso por cada pequeña cosa y estaba más ansiosa de lo habitual. Me sentía malhumorada e irritable, por cualquier tontería me rebotaba y quería entrar en una discusión.

Tampoco era capaz de conciliar el sueño y no me podía concentrar ni recordad las cosas que me decía mi marido. Tomar una pequeña decisión me llevaba más tiempo del normal cuando siempre he sido una mujer muy segura de sí misma.

Mi marido empezaba a sospechar que algo no iba bien, sobre todo al ver cómo no mostraba ningún interés por mi trabajo, cuando siempre ha sido uno de los motores de mi vida.

Sin darme cuenta, me estaba aislando de todos, de mi pareja, de mis amigos, de mi familia y, lo peor, estaba empezando a pensar que no podía ser una buena madre y que podía hasta hacerle daño a mi bebé.

En la primera comida en familia a la que pudo venir mi madre, ella lo detectó con una rapidez asombrosa. Fue estar conmigo un poco para decirme “niña a ti lo que te pasa es que tienes una depresión postparto como un caballo”.

Como mi madre está en todo, sabía la mejor profesional y me recomendó que fuera a Psicólogo Zaragoza donde en su consulta, la Doctora, Marisa Hernández Torrijo, licenciada en Psicología Clínica por la por la UNED y Máster en tratamiento de Drogodependencia y Adicciones sabría perfectamente cómo ayudarme a superar la depresión postparto.

Esta profesional trabaja en su consulta particular como Psicóloga en Zaragoza, realizando Psicoterapia individual y Terapia de pareja, además de colaborar con otras entidades.

Además, en su consulta cuentan con el apoyo de otros profesionales de la salud como Psiquiatra y Psicólogo Infantil.

Cómo tratar la Depresión Postparto

La doctora me explicó que la depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede afectar a las mujeres después de dar a luz. Las madres que padecen depresión posparto tienen sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificultan realizar las actividades diarias del cuidado de sí mismas y de otras personas.

Por otra parte, la depresión posparto no tiene una sola causa, sino que es consecuencia de una combinación de factores físicos y emocionales. La depresión posparto no ocurre por algo que una madre hace o deja de hacer.

Después de dar a luz, los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) en las mujeres bajan rápidamente. Esto genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios en el estado de ánimo. Además, muchas mujeres no pueden descansar tanto como deberían para poder recuperarse totalmente del parto. La falta constante de sueño puede generar incomodidad física y agotamiento, factores que pueden contribuir a los síntomas de la depresión posparto

En el caso de la depresión posparto, los sentimientos de tristeza y ansiedad pueden ser extremos e incluso pueden afectar la capacidad de una mujer de cuidarse a sí misma o a su familia.

Debido a la gravedad de los síntomas, por lo general, se requiere tratamiento. La depresión posparto, que ocurre en casi el 15 por ciento de los partos, puede comenzar un poco antes o en cualquier momento después de que nazca el bebé, pero generalmente comienza entre una semana y un mes después del parto.

En mi caso particular, seguimos un tratamiento de terapia cognitiva-conductual (TCC), que me ayudó a reconocer y cambiar mis pensamientos y conductas negativas. La verdad es que el tratamiento fue muy efectivo.

Al principio, hacíamos una sesión por semana teniendo ésta una duración mínima de 1 hora.

Después, cada vez iba haciendo menos sesiones y a medida que iba poniendo en práctica lo que trabajaba con la doctora el tratamiento empezó a dar resultado.

Al final, solo  hacía ya una sesión al mes como seguimiento, durante dos o tres meses para asegurar que ya me había recuperado y prevenir posibles recaídas.